- La licitación pública cae un 46,85 % en la provincia mientras crece un 28,24 % en el conjunto de Galicia
- El sector de la construcción pide a Estado, Xunta, Diputación y ayuntamientos una planificación plurianual que corrija el desequilibrio territorial
Ourense, 28 de julio de 2026_ Los datos de licitación pública anunciados por la Federación Gallega de la Construcción correspondientes al primer semestre de 2026 reflejan una evolución especialmente preocupante para la provincia de Ourense y ponen de manifiesto la necesidad de adoptar medidas que permitan corregir el creciente desequilibrio territorial en materia de inversión.
Entre enero y junio, la licitación de obra pública en Galicia alcanzó los 998,97 millones de euros, lo que supone un incremento del 28,24 % respecto al mismo periodo de 2025. Sin embargo, esta evolución positiva no se trasladó a Ourense, donde el volumen licitado descendió desde los 89,23 millones hasta los 47,43 millones de euros, una caída del 46,85 %. Ourense es, además, la única provincia gallega que registra un descenso mientras que aumentan las inversiones en A Coruña, Lugo y Pontevedra.
La evolución de la inversión autonómica resulta especialmente significativa. Mientras la licitación de la Xunta aumentó cerca de un 90 % en el conjunto de Galicia, en Ourense se redujo un 69,44 %, pasando de 30,44 millones de euros en el primer semestre de 2025 a apenas 9,30 millones en 2026. En el caso de la Administración del Estado, la licitación destinada a la provincia también descendió un 34,99 %, hasta situarse en 11,51 millones de euros.
A estos datos se suma la evolución de la contratación de servicios vinculados a la construcción. Ourense pasó de 42,03 millones de euros licitados durante los seis primeros meses de 2025 a únicamente 1,49 millones en el mismo periodo de 2026, lo que representa una reducción del 96,45 %.
Desde el sector empresarial de la construcción queremos trasladar estos datos desde una posición de responsabilidad institucional y de plena disposición al diálogo. Somos conscientes de que la licitación pública no mantiene un comportamiento lineal y de que determinadas actuaciones de gran importe pueden producir variaciones significativas entre ejercicios. No obstante, la reiteración y magnitud de estas diferencias obligan a realizar una reflexión profunda sobre la posición de Ourense en la planificación de las inversiones públicas.
No se trata de establecer comparaciones entre provincias ni de cuestionar las inversiones que se ejecutan en otros territorios. Se trata de defender que Ourense disponga de un nivel de inversión acorde con sus necesidades, con su extensión territorial y con los retos que afronta en materia de infraestructuras, vivienda, movilidad, rehabilitación, servicios públicos, actividad económica y lucha contra la despoblación.
La inversión pública no solo permite mejorar carreteras, equipamientos, redes hidráulicas, centros educativos, sanitarios o viviendas. También genera empleo, impulsa la actividad de las empresas locales, favorece la fijación de población y contribuye a mejorar la competitividad y la cohesión territorial.
Por ello, solicitamos a todas las administraciones públicas —Estado, Xunta de Galicia, Diputación y ayuntamientos— que refuercen la coordinación y establezcan una planificación plurianual de inversiones para Ourense, con proyectos maduros, plazos definidos y dotación presupuestaria suficiente.
El sector de la construcción de Ourense cuenta con empresas solventes, profesionales cualificados y capacidad para ejecutar proyectos de diferente dimensión. Estamos preparados para contribuir a la transformación de la provincia, pero resulta imprescindible disponer de una cartera estable de actuaciones que permita planificar recursos, mantener empleo y garantizar la continuidad del tejido empresarial.
Nuestra voluntad es colaborar, aportar propuestas y trabajar conjuntamente con las administraciones. Pero los datos indican que la situación debe cambiar. Ourense necesita recuperar peso en la inversión pública y situarse en condiciones de equilibrio respecto al conjunto de Galicia.
Confiamos en que los próximos meses permitan revertir esta evolución y que los presupuestos y planes de inversión de las distintas administraciones incorporen una apuesta clara, sostenida y verificable por la provincia.